Eventos Local 2026-02-18T16:10:18+00:00

El carnaval de Las Tablas cierra con el tradicional topón

En Las Tablas, Panamá, el famoso carnaval concluyó con su tradicional 'topón', un feroz concurso entre las facciones 'Calle Arriba' y 'Calle Abajo', lleno de humo, cohetes y energía desbordante. El evento se marcó por una rivalidad limpia y tradiciones vivas, atrayendo a miles de espectadores.


El carnaval de Las Tablas cierra con el tradicional topón

El carnaval de Las Tablas cerró con el tradicional topón, la encarnizada pugna entre las dos facciones que llenó el ambiente de humo, estruendo y cohetes. Al contrario de lo que se podría pensar, se habló de buenas ventas de calles abarrotadas hasta el amanecer. Así, Las Tablas despide una vez más a su fiesta mayor. Nadie se movió. El topón es sagrado y se aguanta hasta el final. El último round arrancó puntual, a las 5:00 a. m., cuando todavía la madrugada pesaba en el parque. El carnaval se va, pero la rivalidad no descansa. Polleras al sol, seguidores encendidos y esa tensión que solo se siente en Las Tablas cuando hay topón. Cuando ambas tunas se encontraron en el parque, el cielo se volvió gris. Ya se escucha en la calle que para el Sábado de Gloria se hará oficial la presentación de las soberanas que mandarán en el carnaval 2026. Así se cierra un carnaval, con pique limpio y tradición viva. Las autoridades mantuvieron operativos de seguridad durante toda la jornada. Nadie quería perderse el último cara a cara. El recorrido final arrancó con lujo y pique. Calle Arriba y Calle Abajo avanzaron entre aplausos, música y gritos. El carnaval de Las Tablas bajó el telón como manda la tradición: con topón y sin dormir. Cohetes, fuego y humo cubrieron la plaza en segundos. Al amanecer del Miércoles de Ceniza, el Parque Porras volvió a ser el punto de choque entre Calle Arriba y Calle Abajo. La próxima batalla ya se está cocinando. Te puede interesar: Ojo con el agua: lluvias no aflojan. Mucho menos el humo espeso que se metía por todos lados. El espectáculo duró cerca de 45 minutos, intensos, pesados, sin respiro. Ni el cansancio de cuatro días de fiesta ni el calor lograron sacar a la gente. Y luego, se dio el encuentro formal entre ambas tunas, en medio del ruido, la tensión y los gritos de sus seguidores. Entre pancartas burlonas y puyas cantadas a todo pulmón, la sátira también tuvo su espacio. Las tunas sacaron creatividad, picardía y memoria larga. Cada estallido, un mensaje directo al rival. Comerciantes, hoteleros y vendedores no se quejaron. Cada explosión era una señal de fuerza. Cientos llegaron desde temprano. Aquí nadie pierde tiempo. Aviso sigue activo hasta mañana.